Un nuevo carisma

NUESTRA IDENTIDAD / CARISMA Y ESPIRITUALIDAD

Un nuevo carisma

Una forma de seguir a Cristo inspirada en la espiritualidad del Carmelo: orar, amar y servir al mundo desde la fraternidad, el servicio a los más vulnerables y necesitados, y la contemplación.

EL CARISMA

Orar, Amar y Servir

orar

Orar

Vivir en la presencia de Dios, cultivar una relación profunda con Él y descubrir su voluntad en la vida cotidiana y fortalecer la fe mediante la escucha y el encuentro personal con su amor.

amar

Amar

Reconocer la dignidad de cada persona, construir fraternidad y vivir relaciones marcadas por la acogida, el respeto y la misericordia, el diálogo sincero y el compromiso con el bien común.

servir

Servir

Responder con generosidad a las necesidades espirituales, humanas y sociales de las personas, especialmente de quienes  más lo necesitan, con entrega y compromiso.

lA ESPIRITUALIDAD

Vivir en el Carisma

HERENCIA ESPIRITUAL

Herederos de la
espiritualidad carmelitana

Como herederos de la espiritualidad carmelitana, acogemos el rico legado de santa Teresa de Jesús, san Juan de la Cruz y los grandes santos del Carmelo, haciedo de la oración, el amor y el servicio el corazón de nuestra vida. Vivimos en la presencia de Dios, buscando configurarnos con Cristo mediante una relación profunda con Él, en la sencillez de la vida cotidiana. 

Nuestra vocación nos impulsa a crecer continuamente en la contemplación, la fraternidad y el espíritu misionero, para ser testigos del Evangelio y llevar la luz del Carmelo a la Iglesia y el mundo.

escapulario del carmen
escudos carmelitas de san josé

Nuestro escudo

El logo de la Asociación de Fieles Carmelitas de San José expresa el camino de santidad inspirado en la espiritualidad del Carmelo. El monte simboliza el ascenso constante hacia Cristo;  la cruz, el amor redentor y la entrega; y la luz, la presencia de Dios que guía la vida cristiana. Las tres estrellas evocan a la Santísima Trinidad, las virtudes teologales y la tradición carmelitana. La Sagrada Familia, en el corazón del logo, es modelo de comunión, sencillez y vida cotidiana santificada. En conjunto, el logo invita a vivir en fraternidad, servicio y contemplación, llevando la cruz de Cristo al mundo.

Bajo el amparo de María y San José

Caminamos siguiendo el ejemplo de María y san José, custodios de la Sagrada Familia y referentes de nuestra espiritualidad. Su vida de fe, silencio, servicio y entrega ilumina el camino de quienes desean vivir este nuevo carisma carmelitano.

virgen silueteada

Nuestra madre

Nuestra Señora de las Ciudades de Dios

La Virgen nos convoca en torno a su corazón amante, pero ese corazón está habitado por Jesús, centro de su vida, fruto de su amor y de sus entrañas de madre. Viviendo con María se nos garantiza nuestro encuentro y comunión con Jesús, con la Santísima Trinidad, y con los hermanos que Dios nos dio para construir juntos nuestra historia de salvación y lograr la felicidad de todos.

san josé de las ciudades de dios

Nuestro padre

San José

José de Nazaret es nuestro Amigo. Esto no es un decir, es una experiencia de cada día. Forma parte de nuestra Comunidad en las Ciudades de Dios. Lo sentimos a nuestro lado, trabajando codo a codo con nosotros. No es una devoción más o una experiencia extraordinaria de un momento puntual de nuestro camino e historia; es ALGUIEN VIVO, ALGUIEN REAL, ALGUIEN CERCANO Y COTIDIANO. Es un miembro de nuestra familia.