Sinodalidad en las Ciudades de Dios
Diversos carismas, una misma misión al servicio del Reino de Dios.
¿Qué entendemos por sinodalidad?
La sinodalidad es la expresión concreta de la comunión eclesial. En las Ciudades de Dios no consiste simplemente en colaborar entre instituciones, sino en vivir el Evangelio desde la riqueza de diversos carismas. Cada comunidad religiosa conserva plenamente su identidad, su espiritualidad y su misión, poniendo sus dones al servicio de un mismo proyecto: anunciar el Reino de Dios mediante la esperanza, la dignidad y la fraternidad.
En este camino compartido no se busca la uniformidad, sino la complementariedad. Cada instituto aporta la riqueza de su tradición y experiencia, enriqueciendo una misión común que hace visible una Iglesia donde la diversidad fortalece la comunión y el servicio conjunto se convierte en testimonio vivo del Evangelio.
Familias religiosas presentes en las Ciudades de Dios
Las Ciudades de Dios son también un espacio de encuentro entre diversos institutos religiosos que, desde la riqueza de sus propios carismas, participan libremente en una misión compartida. Cada uno conserva plenamente su identidad, su espiritualidad y su autonomía, aportando al proyecto aquello que el Espíritu ha suscitado en su historia y tradición.
Carmelo Apostólico Nuestra Señora de Belén
La espiritualidad del Carmelo y el servicio con los niños están unidos en el único Amor de Dios, en pequeñas comunidades…
Hermanas Carmelitas de San José
Dedicadas a los más pobres, a los enfermos, a los ancianos, a los niños, nutridas del espíritu de oración y contemplación, en vida fraterna y comunión…
Hermanas Carmelitas Misioneras
Hijas del Fiat
«La diversidad de carismas, vocaciones y ministerios se integra armónicamente en la comunión de la Iglesia.»
Papa Francisco
