Esta fundación de naturaleza eclesiástica es considerada la Casa Madre de la misión y el lugar donde nació la experiencia comunitaria de las Ciudades de Dios.
Liderada por la Asociación Carmelitas de San José con el apoyo de diversas ramas de la comunidad, esta sede integra la vida espiritual con el servicio a los más vulnerables bajo el lema «Orar, Amar y Servir».
Su labor en el territorio abarca la acogida de adultos mayores, familias y niños de primera infancia, funcionando además como el centro de formación religiosa de la comunidad. En esta Ciudad de Dios colaboran comunidades religiosas aliadas como el Carmelo Apostólico y las Carmelitas de San José, acompañando procesos vocacionales y formativos en un ambiente de profunda vida fraterna.