La historia de los Carmelitas de San José comenzó a partir de una experiencia sencilla de cercanía, acompañamiento y servicio a personas que vivían situaciones de pobreza, abandono y vulnerabilidad.
A lo largo de los años, la misión impulsada por el padre José Arcesio Escobar fue creciendo gracias a la participación de laicos, familias, comunidades religiosas, voluntarios y benefactores que compartieron el deseo de hacer visible el amor de Dios en medio de las necesidades humanas y sociales de las comunidades.
Lo que comenzó como una respuesta concreta a situaciones de sufrimiento se transformó progresivamente en una red de comunidades, obras en las Ciudades de Dios presentes en distintos territorios, manteniendo siempre viva la inspiración que le dio origen: Orar, Amar y Servir.